Publicado: 15 de Junio de 2016

Últimamente la oferta de televisiones ha crecido de forma descontrolada. En su lucha por ofrecer el televisor perfecto, los fabricantes no dejan de bombardearnos con prestaciones y novedades haciendo aun más ardua la tarea de elegir. En la búsqueda del televisor perfecto, como en todo, tenemos que basarnos en nuestras necesidades. Desde el espacio disponible para ubicarla, el uso para el que vayamos a destinarla, hasta la cantidad de metros ubicados entre nuestro sofá y la televisión, son algunas de las cosas a tener en cuenta antes de comprar una televisión, sin olvidar por supuesto la más importante de todas: el presupuesto del que disponemos.

Distancia focal

Antes de elegir el tamaño de la televisión debemos medir la distancia que hay entre la televisión y el sofá o sillón donde la veremos habitualmente. Esto es lo que se denomina distancia focal, y es muy importante ya que dependiendo de la distancia debemos elegir un tamaño u otro. Si elegimos una televisión sin medir esto corremos el riesgo de elegir una demasiado pequeña con la que no percibamos los detalles o una demasiado grande con el riesgo de dañar nuestra vista. Sí, eso que nos decían nuestras madres de “no mires la tele tan de cerca que te quedas ciego”, pues es cierto, no que te quedes ciego pero sí que causa daños en nuestra vista a largo plazo.

Tipo de pantalla

Éste es un punto esencial a la hora de elegir un televisor pero entre tanta nomenclatura técnica es posible que nos acabemos perdiendo. Así a grosso modo podríamos decir que tenemos cuatro tipos de pantalla para elegir: OLED, LED, LCD y plasma. Las LED ofrece una calidad de color muy alta y un rendimiento energético mejor aún. Las pantallas LCD ofrecen tamaños muy finos, alto contraste de imagen y también un buen rendimiento energético. Las OLED son más caras que las anteriores pero también ofrecen mejores resultados. Y por último tenemos las pantallas de plasma, las más caras pero por tecnología probablemente las mejores, ofrecen elevada calidad de imagen, mayor ángulo de visión y colores más realistas. Eso sí, este camino está desapareciendo y cada vez hay menos modelos de plasma en el mercado.

Tamaño de pantalla

El tamaño de los televisores hoy en día se encuentra de media entre las 19 y 65 pulgadas. Lo normal para un salón de tamaño estándar es elegir un televisor de entre 32 y 46 pulgadas. Para salones grandes y usuarios sibaritas del cine, es recomendable llegar hasta las 65 pulgadas. Para saber cuál es el tamaño que necesitamos basta con aplicar la siguiente fórmula: 0,535 x la distancia focal. Con este resultado tendremos el número de pulgadas que necesitamos de pantalla.

Número de puertos HDMI

Como decíamos al principio, algo a tener en cuenta es el uso al que el televisor va a ir destinado. Si vamos a conectar consolas, reproductores de vídeo y audio, es muy importante que tengamos en cuenta el número de entradas HDMI que tiene el televisor para no quedarnos cortos.

Extras incluidos

Esto también hace referencia al uso destinado. Hoy en día encontramos televisores capaces de conectarse a internet o que incluyen Smart TV, como por ejemplo el Samsung SUHD del que hablábamos hace unos días. Si vas a utilizar la tele para ver pelis o la televisión normal, plantéate antes de comprar una si estás dispuesto a pagar por extras a los que no vas a dar salida.

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